Anécdotas, comentarios, inferencias... porque la vida hay que vivirla, disfrutarla y reflexionarla. Esa es mi FILOSOFÍA Blogs de Gustavo Córdova Rodríguez. Todos los artículos son escrito y publicado por su autor. Por favor deje su comentario y comparta con otros si les gustó. El objetivo es construir Un Mundo Mejor. @GustavoECordova
Este blogs ha sido visitado el número que lees abajo. Gracias se escribe pensando en ustedes.
lunes, 4 de mayo de 2015
Como el astronauta.
jueves, 16 de abril de 2015
El secreto de la eterna juventud
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| El papa Francisco tiene 78 años de edad |
Gustavo Córdova Rodríguez
Filósofo- Educador
lunes, 23 de febrero de 2015
Conflictos, peleas y discusiones. Depende del cristal con que se mire
Conflictos, peleas y discusiones. Depende del cristal con que se mire
La percepción, es la capacidad de recibir por medio de todos los sentidos, las imágenes, impresiones o sensaciones para conocer algo, la cual genera un proceso donde la persona selecciona, organiza e interpreta los estímulos, para darle un significado a algo. En fin, es tan subjetivo que solo quien observa o mira es capaz de decir lo que ve y cual es el sentimiento que en el produce.
Cuantas veces, a lo mejor, no les ha pasado que estando en lugar, al cual se ha ido muchas veces, mirando algo que parece nuevo decimos: mira ¿esto es nuevo? y te responden ¡no si esto tiene aquí como nueve años!
Un caso particular y científico, es el hecho que los psicólogos utilizan imágenes para acceder al inconsciente de las personas. De ahí, que según lo que ve cada quien en las imágenes que le presentan, será la respuesta que dará y el psicólogo sacará sus conclusiones a partir de la percepción del individuo.
Muy similar es la situación tan común en los hijos y esposos ¡que nunca encuentran nada! (me incluyo), palabras más, palabras menos, es la frase preferida por millones de madres y esposas en el mundo sin importa idioma, raza, cultura o religión cuando su descendencia masculina o su compañero de vida necesitan ayudan para encontrar, por ejemplo, la camisa para ir al trabajo y según ellas está simple vista.
Hay personas que no distinguen los colores (daltonismo), como la mayoría de las personas y tienden a confundir un color con otro.
Existen gestos que varían de una sociedad a otra. En Europa existe la tradición que los caballeros se saludan con un beso en cada mejilla. En Venezuela, eso sólo se hace entre mujeres y cuando un caballero saluda a un dama. Ahora bien, en el hipotético caso que un español llegase a este país suramericano, sin ninguna idea que la costumbre de saludar aquí es distinta a la de su país entre los hombres (es decir, más perdido que San Nicolás el día de las madres) y saludara a un oriundo con un beso en la mejilla, les aseguro que no podría dar el otro beso antes de recibir una descarga de violencia verbal y física por parte del saludado. Pues nos encontramos aquí, frente a dos percepciones diametralmente distintas, producto de las cultura de origen de cada individuo.
Es interesantísimo como gestos, palabras, situaciones son vistas de diversas formas, en diversas culturas y países. Hasta en el mismo hogar, frente a un acontecimiento una percepción del hecho tiene el papá, otra la mamá, otra la hija adolescente y otra el hijo de siete años de edad. En fin, cada quien ve (percibe) lo que puede, quiere y su cerebro le permite ver. Entonces, si somos tan diferentes porque nos empeñamos en que sólo existe un lado de la verdad. La verdad es una, pero se construye entre todos. Todos tenemos acceso a una parte de la verdad. La verdad es algo más complejo que decir esto es blanco o negro. En la ciencias exactas la verdad es real y verificable (matemática, física, química), pero en el mundo cerebral de las personas la verdad le pertenece a cada quien.
Teniendo esto en cuenta nos preguntamos ¿Cuántas discusiones, impases, guerras, conflictos no hubiesen ocurrido, si se reconociese que el otro tiene también su verdad? Apegado a ello, cuando vayamos a entrar en confrontación con otra persona, hagamos un alto y pensemos. ¿Cuál será su verdad? ¿Qué estará viendo que yo no veo? ¿Qué proceso lógico utilizó para generar estas inferencias? Es recomendable tratar de mirar desde el otro, recordar que somos seres único, que cada quien percibe de manera distintas las situaciones, que la verdad la construimos entre todos y que cada quien ve dependiendo del cristal con que se mire.
Gustavo Córdova Rodríguez
Filósofo y Educador
martes, 10 de febrero de 2015
Corazón infinito
Corazón infinito
Por otra parte, las desdichas de los hijos también son las de sus padres, y particularmente en la sociedad venezolana -que es matriarcal por antonomasia- de las madres. Conozco el caso de una madre que vendió su casa para mudarse a una ciudad a 10 horas de su residencia de toda la vida para estar cerca del hijo que está pagando condena en la cárcel. Demasiados padres y madres sufren de depresión como producto de las preocupaciones por los problemas de sus hijos. En alguna oportunidad escuché que el amor de los padre hacia los hijos es incondicional, pero el amor de los hijos a los padres es condicionado. Ésta frase se ha convertido en una verdad en mi vida, de manera muy especial a partir del momento que empecé a ser papá (por cierto tengo tres hijos, todos pequeños y es una locura la casa... pero FELIZ), pues es una verdad como que el sol ilumina, que uno dejaría de comer para que un hijo coma, que un verdadero padre, una verdadera madre daría su corazón, para que el hijo viva.
Filósofo y Educador
sábado, 27 de diciembre de 2014
Emigrar, hasta pronto Tierra de Gracia
Lamentablemente en el país la realidad económica y social que se vive y vislumbra no promete nada bueno. Por primera vez en nuestra historia, el venezolano se ha convertido en inmigrante, miles de adultos jóvenes están saliendo del país. Lo más triste del asunto es que quienes se van son la fuerza productiva trabajadora calificada (jóvenes con título en mano y especialistas). Salen por multitudes, casi cual migración de pájaros en cambio de estación, debido a la falta de empleo o al salario empobrecido por la mega inflación.
Frente a una realidad prometedora de quienes ya están afuera con trabajo estable, seguridad y progreso, los que no emigramos nos asemejamos a los judíos que no pudieron entrar a la Tierra Prometida. Lo triste del caso es que Venezuela era conocida como la Tierra de Gracia. Por sus a paisajes, sus riquezas, su clima, y sobretodo por la calidez y familiaridad de su gente. Fuimos conocidos como un país de oportunidades, donde se podía vivir bien (del verbo ya no) y los venezolanos carecian de xenofobia (rechazo al extranjero). Miles de extranjeros vinieron e hicieron de esta tierra su Tierra, mezclándose con nuestros antepasados y produciendo este fenotipo tan característico en nuestra población.
Quien ha recorrido la geografía de nuestro pais sabe que la familiaridad del venezolano es una bondad características de nuestro gentilicio. Personalmente, por trabajo y placer (que muchas veces van de la mano) he tenido la oportunidad de conocer gran parte del territorio nacional y en todas las regiones en mayor o menor medida las personas te hacen sentir en casa, en familia. Hacen del todo nuestro territorio nacional un gran hogar. Tristemente no es así en otros países. De esta idea se desprende un cuestionamiento: No sé, si es el apego a mi tierra lo que me inhibe de emigrar.
En cuanto a emigrar o no, lo cierto de quedarse y labrar un futuro donde al parecer no hay un buen futuro, exige de quien se queda tanto o más coraje como de que emigra. Si bien el futuro lo escribimos cada uno de nosotros, la realidad circundante nos va moldeando. El gran escritor francés Víctor Hugo escribió que El futuro tiene muchos nombres. Para los débiles es lo inalcanzable. Para los temerosos, lo desconocido. Para los valientes es la oportunidad. Ésta frase es una daga que me interpela, pues muchas veces me ha tocado salir de mi zona de confort y aventurarme en nuevas experiencias, aunque al inicio siempre genere un conflicto, la nuevas etapas en la vida siempre son riquezas. Ya sea emigrando y dejando el corazón atrás, ya sea quedándose en el país con la ansiedad de quien camina en la cuerda floja, lo real e inmediato es que no podemos seguir siendo los mismo y tenemos que ahora más que nunca labrar nuestro futuro.
Gustavo Córdova Rodríguez
Filosofo y Educador
jueves, 6 de noviembre de 2014
¿Qué me apasiona?
¿Qué me apasiona?
Los enamorados saben de más que es sentir pasión, pero antes de ilusionarnos con un escrito romántico, les adelanto que la pasión de la cual hablaremos aquí tiene que ver con la vocación de vida. La Real Academia Española, en una de las diversas acepciones define la pasión como "apetito o afición vehemente a algo".
La pasión implica un movimiento del ser hacia la acción. Pero es una acción que motiva y agrada. En estos días un joven me contaba que estaba estudiando Derecho porque sus padres les habían dicho que era lo mejor para su futuro, pero el no sentía pasión por la carrera que estaba estudiando, en cambio sin que lo dijera era evidente que es un músico nato, toca guitarra, bajo, percusión y todo ello sin mayor problema, se le hace fácil y su conocimiento musical lo ha adquirido prácticamente de manera autodidacta. Le pregunté qué le realizaba más, la repuesta era clara: la música por supuesto. Él mismo se había preguntado por qué estaba estudiaba derecho.
Hace unos años tuve un alumno, su nombre era Brayan. Era un buen muchacho, aunque no era muy aplicado en los estudios. En el salón de clases era muy pasivo (pasaba inadvertido muchas veces) y de personalidad distraída, claramente los estudios no le motivaban. En una oportunidad, fui con mi esposa a una presentación de mis sobrinas con su escuela de danza. Diferente núcleos de la escuela se presentaron y grata sorpresa recibí, cuando veo que Brayan era instructor de Pop y estaba bailando con sus alumnos. Fue una excelente presentación y una muy buena coreografía. En la clase siguiente, lo abordé con la típica pregunta que le hacían a menudo por estar cursando su último año de bachillerato: ¿Qué piensas estudiar? La respuesta fue el muy común no sé. Estuve un rato hablándole sobre lo que significa estudiar y trabajar en aquello que nos apasiona y la realización personal que ello conlleva. Le animé a descubrir que era lo que en verdad le apasionaba, pues en el escenario, presentando la coreografía manifestaba a través del baile, los gestos y la emoción que el artista tiene que trasmitir que estaba en el sitio indicado, estaba haciendo lo que le gustaba, y le motivaba, lo que en verdad le apasionaba. En la actualidad es difícil saber que ha pasado luego con él, sólo espero que haya seguido profesionalizándose en el baile y no sea como el común de los mortales que trabajan en algo que no les satisface y por ello el viernes es el día más anhelado y el lunes el más aborrecido.
Es tan común ver y escuchar a personas cercanas quejarse de su oficio o profesión. En cambio, cuando los artistas están promocionando una nueva producción discográfica, una nueva obra de teatro, película o cualquier otra manifestación de arte, siempre coinciden al decir que tienen la dicha de trabajar en lo que les apasiona y de paso además por ello les pagan.
Que bueno sería escuchar más a menudo esa frase en boca de toda clase de profesionales y trabajadores, pero la realidad es que frecuentemente el trabajo cotidiano dista para muchos de su pasión de vida. Recientemente una profesora que quiero y aprecio mucho, escribió en un comentario de un artículo de este blog (Si volviera a nacer) que ella esperaba con ansias el inicio de clases para empezar de nuevo a enseñar a sus alumnos y me consta pues ella respira la Filosofía y cuando habla incorpora a sus estudiantes en una atmósfera de conocimiento y de construcción del pensamiento, como pocos docentes lo saben hacer. Eso es pasión, eso es realizarse en lo que uno hace.
La pasión por nuestra profesión u oficio, tiene otro aspecto además de la realización personal y es la comunicación de lo que se hace con el fin de ayudar a los demás (entre otras cosas) a conocer más y a descubrir a través del testimonio de personas realizadas su verdadera pasión. El gran científico y divulgador de la ciencia Carl Sagan decía que no entendía que si los enamorados comentaban a todos acerca de su amor, cómo puede haber científicos no sean divulgadores de la ciencia, y esto dicho por Sagan , aplica a todas las profesiones.
Los jóvenes mencionados al inicio, están en proceso de descubrir que les apasiona o en la diatriba de aventurarse a entrar en el viaje por arriesgarse para hacer lo que que en verdad les apasiona, dejando atrás las críticas de sus allegados (familiares, amigos, entre otros). Por otra parte mi profesora y Sagan son testimonios que trabajando en lo que nos mueve, nos impulsa, nos apasiona; nos sentimos realizados y motivados a compartir esta grata vivencia de crecimiento constante y satisfacción personal con los demás. Por eso, no está demás preguntarnos: ¿Qué me apasiona?
Gustavo Córdova Rodríguez
Filósofo y Educador
domingo, 26 de octubre de 2014
Mal diagnóstico
En un mundo donde los síndromes y trastornos están las orden del día, es más fácil dopar un niño que acompañarle en su proceso educativo. Los niños siempre han corrido, siempre han sido inquietos, pero nunca han sido tan estimulados como ahora. La internet, los programas educativos (y también los violentos), los dipositivos electrónicos llenos de aplicaciones, los videos juegos y pare de contar. Con toda esa información y tecnología en sus cerebritos, les produce un choque existencial al llegar a la escuela y estudiar en un salón de clases y que mantiene la misma estructura de aula (o jaula) que no ha sido modificada en siglos, con los pupitres inmóviles, la pizarra que dista mucho de ser interactiva, y unos maestros que algunas veces parecen más generales de tropas, que pedagogos. Con toda ésta realidad, hay más de un niño que se aburre y hace aquello por lo cual cuando era bebé estabamos orgullosos, caminar y hablar. El problema es que lo hace en el salón clases y la educación como está concebida en la actualidad no lo permite. Es entonces cuando se diagnostica el TDAH, Transtorno de Atención e Hiperactividad.
Filósofo y Educador
viernes, 10 de octubre de 2014
Docencia, hipnosis y estímulo
Docencia, hipnosis y estímulo.
En algún momento de nuestra infancia descubrimos la hipnosis en alguna película, dibujo animado o serie, en la cual se utilizaba el control mental como argumento para dormir a una persona o poseer el control de su voluntad.
Gustavo Córdova Rodríguez
Filósofo y Educador
Colofón: gracias a todas esas personas que han sido para mi maestros, de quienes he aprendido y sigo aprendiendo. Quien quiere enseñar, si tiene humildad y amor lo hace. Por eso gracias, algunos ya no están en esta vida, otros los encuentro en la virtualidad del ciberespacio y otros comparten conmigo el día a día. A todos ellos, gracias.
lunes, 22 de septiembre de 2014
Si volviera a nacer
Si volviera a nacer
Volver al trabajo, es para algunos el origen de un desasosiego, pero ésta semana pasada al encontrarme con mis compañeros de trabajo, Ahora surge la pregunta: ¿qué estoy haciendo en mi trabajo, para quien se acerque a mi se sienta mejor y crezca como persona?
El ideal, es realizarse en el oficio o en la labor que uno hace, y decir que como me hace feliz y con ello hago feliz a los demás, lo haría otra vez si volviera a nacer.
martes, 9 de septiembre de 2014
Cerati, gracias totales.
Gracias totales. En cada aniversario del accidente cerebro vascular que lo dejó en coma, en cada cumpleaños, cuando los periodistas o los fans se acercaban, había siempre alguien allí, al pie del cañón, esperando el milagro, como decía ella. Era Liliam Lark la madre de Gustavo Cerati, ella fue la única persona que nunca se apartó de su hijo y como madre siempre estuvo pendiente de su nene. Para los médicos ha sido un signo de admiración, pues lo común cuando suceden estados de coma tan largos es que el paciente deje de ser visitado, pero en el caso Cerati nunca quedó solo, no fue abandonado, no fue el típico paciente en coma que por estar en ese estado, prácticamente ya no se le recuerda.
Qué hizo la diferencia? La relación madre e hijo. Gustavo Cerati tenía 51 años cuando cayó en coma como consecuencia de un accidente cerebrovascular, al finalizar el que sería su último concierto. Liliam Lark, madre del exlider de Soda Stereo, declaró a la prensa que cuando no recibió la llamada de su hijo al terminar el show, supuso que algo le había pasado. Es decir, la ausencia de su llamada fue la antesala de ese calvario que duró 4 años. Pero hay algo que cautiva poderosamente mi atención y es el hecho que una persona adulta, que ha cruzado la mitad de un siglo, se comunique con su madre para decirle: que todo salió bien después de cada concierto. No se ustedes, pero a mi esto me llena el corazón, me hace pensar en Cerati, no solamente como el gran músico que fue, sino como un gran hijo.
Las madres son los ángeles que Dios nos regala en la tierra para que nos cuiden, eduquen y protejan. Aunque una vez adquirida nuestra independencia, corremos la tentación de no aceptar sus cuidados, consejos y lo peor, no reconocerle que fueron sus desvelos y su amor, la materia prima de nuestros triunfos y sus manos las que nos sostuvieron en nuestros fracasos.
Cerati cuando llamaba a su mamá después de terminar cada concierto, reconocía que él había llegado a esas cumbres, porque tuvo una familia y una madre que lo apoyó, también estaba consciente, que se comunicaba con la indiscutible fans número uno del mundo entero y por último, porque quien ama a su madre disfruta escuchar su voz y desea darle la tranquilidad de saber que su hijo está bien.
Cerati en el concierto de despedida de Soda Stereo en 1997 dijo, antes de sonar los úlimos dos acordesde cierre en la canción De música ligera: No solo hubieramos podido nada sin ustedes, sin la gente que estuvo a nuestro alrededor desde el comienzo, algunos siguen hasta hoy, gracias... totales! Eso es ser agradecido y ello se agradece. Renocer que no somos solos, que nuestras vidas se llenan por esos ustedes, esas personas que nos acompañan, nos apoyan, nos aconsejan, en fin, esas gentes para quienes somos importantes y para quienes nuestra vida tiene sentido en la de ellas. El mejor y mayor ejemplo de ello, son las madres. Liliam Lark, es un ejemplo de madre, como lo son millones de madres en el mundo, y Cerati con el amor que le profesaba debe ser un ejemplo a seguir, para quienes somos hijos.
Disfruto imaginar a Cerati, desde el más allá agradecido con su mamá, después de haber culminado su concierto llamado Vida, diciéndole: Mamá, gracias... totales!
Gustavo Córdova Rodríguez
Filósofo y Educador
miércoles, 3 de septiembre de 2014
Yo también me equivoco.
Particularmente disfruto mucho ver películas de Disney con mis hijos. Me emociona pensar, en la genealidad de todo el equipo humano que soñó con la historia y luego le fue dando argumento y contenido, para después de un largo proceso (de varios años) presentarnos el producto final como joya del séptimo arte.
Recientemente estaba viendo una vez más Los Increibles, película animada que ya tiene varios años. El tema de los super héroes está bien planteado, desde mi humilde perspectiva, pero más allá de todo los enfrentamientos y poderes sobrehumanos (que a mi hijo de siete años le encanta) lo que siempre me deja enganchado es la frase de Edna Moda, que en diálogo con Mr. Increible, donde él le pide capa para su traje nuevo y ella se niega, pues le recuerda el error que fue ponerlo en los trajes de antiguos super héroes que sufrieron accidentes debido a la mencionada capa. En ese diálogo de revisar, recordar, y responder con la negativa, debido a los catastróficos resultados, dice la frase: "No volteo al pasado me distrae del ahora".
Ésta frase conlleva una profundidad que pareciera salirse de la pantalla, cada vez que la oigo, se paraliza la película y empiezo a rumiarla como quien escucha un maestro del Tibet. Pero la misma puede ser mal interpretada, pues hay que analizarla en su contexto. Cuando dice "No volteo al pasado porque me distrae del ahora", es haciendo referencia a que no quiere cometer los mismos errores, ya que ha analizado, ha hecho su instropeción y ya ha reconocido su error, su equivocación (que en su caso fueron las capas diseñadas para los trajes de los super héroes las cuales resultaron contra producentes para ellos) y una vez reconocido el error, con firmeza proponerse no tropezar con la misma roca.
De ahí que me pregunto: cuántas veces en nuestra vida nos autoanalizamos? Pues dejenme decirle que para hacerlo hay que tener valentía y madurez emocional, si ello fuera fácil el cerebro no estuviese programado con los mecanismos de defensa, de los cuales nos habla la psicología (negación, proyección, traslación, racionalización, sobregenalización, entre otros) por ejemplo en la negación la persona no acepta que se equivoca, en la proyección los errores que cometemos y no aceptamos cuando los visualizamos en los demás nos producen repulsión, en la traslación se le da la responsabilidad de nuestras equivocaciones a las otras personas, por su parte en la racionalización se justifica cualquier equivocación, en la sobregenalización es fácil ver que el error lo comete la mayoría de las personas y por ello no importa que también lo cometamos. Como vemos nuestra mente esta diseñada para justificarnos en sobremedida, de ahí que sea tan dificil aceptar la culpa, reconocer que fallamos, descubrir (y lo digo en seqserio) que no somos perfectos, que no somos Dios.
Considero que hacia allá debemos ir día a día, hay que tener la valentía suficiente para revisarnos, para reconocer que no somos perfectos, y poseer la humildad suficiente para compartir con quienes nos relacionemos que nos hemos equivocado. No es fácil, a mi me cuesta, porque es cuesta arriba, pero cuando elegimos ser persona es menos complicado el caminar, ser perfecto es muy estresante. Lo ideal es tratar de ser mejor persona cada día. Por ello repito que me encanta la frase de Edna Moda: No volteo al pasado me distrae del ahora y añadiría yo también me equivoco.
Gustavo Córdova Rodríguez
Filósofo y Educador
jueves, 28 de agosto de 2014
No somos magos
En cambio si creo en el esfuerzo, en la constancia, en la afrontar la vida día a día. En hacer todo lo posible, por lograr de cada día el mejor para uno mismo y para todos aquellos con quienes nos relacionemos en el transcurso del mismo. En cuanto a esto permítanme contarles dos casos de superación, que conocí cuando laboraba en el colegio del que les hablé en el articulo El Hombre Lobo existe, las dos personas laboraban como personal de limpieza de la institución. La primera era una señora de 50 años de edad, a quien llamaremos Beatriz (para no pagar derechos de autor) madre soltera, con hijos y nietos; el segundo un muchacho de 28 años a quien llamaremos Juan Carlos, padre y cabeza de familia con tres hijos y único sueldo en su hogar. Los dos tenían un sueño: ser maestros. Beatriz tenía para la sociedad la limitante de la edad, para Juan Carlos la carga familiar le dificultaba cancelar sus estudios. Pero ellos poseían algo que no es pensamiento mágico, poseían fe en si mismos y humildad para pedir ayuda. En ese tiempo se dió la oportunidad de cursar la carrera de docencia en una universidad pública mediante un plan de estudios a distancia. La noticia fue recibida por ellos con alegría y temor. Alegría pues era el sueño de sus vidas y temor de no saber si podrían alcanzarlo. Luego de reflexionar, conversarlo con sus familias y con sus amigos, decidieron aplicarse en los estudios superiores. Para ninguno de los dos fue fácil. Tuvieron que empezar a estudiar después de muchos años, era casi como comenzar de cero en algunas ocasiones, hubo que reacomodar la muy reacomodada economía familiar; planificar para que las clases, el trabajo y la vida familiar no chocaran entre si. Los vi comenzar en tan bella y ardua aventura, pero luego una vez que cambié de trabajo no supe más de ellos.
Al cabo de un tiempo en un colegio donde fui a dar un curso me encontré a la señora Beatriz, ahora era la maestra Beatriz. Estaba facilitando el tema de la vocación docente y con toda la intención la nombré a ella como ejemplo de vida, buscando recibir el feed back. Si pudiera narrar mediante las palabras el gozo que transmitía Beatriz al narrar su historia, el brillo de sus ojos, la sonrisa que te dice que se está realizando como persona, los gestos que demarcan fuerza y control de su vida. Ella nos contó su historia con la alegría de quien ha
encontrado su camino y está haciendo lo que le apasiona. Es impresionante como te llena el corazón escuchar a una señora mayor decir que se siente feliz siendo maestra y pidiéndole a la vida más años para seguir laborando. Ella estaba dando toda su vida en su vocación de maestra, en la edad en donde la mayoría de las personas ya se están jubilando o están soñando con jubilarse. Por su parte supe de






























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